Hay una niña sola en su habitación, jugando con el aire y su imaginación. No comparte tesoros ni tampoco secretos. Su universo es grande, mas que el mundo entero. Ella ríe sin saber porque, ella habla sin saber porque. Ella mira a su alrededor y no ve mas que dolor. Niña, que va a ser de ti sin sueños que cumplir, con tu vida no querrás seguir. Cien noches de lágrimas y de fría oscuridad. El calor más cercano era el de la soledad. Y tiene tanto miedo a que puedan entrar en su frágil burbuja de irrealidad.