viernes, 20 de febrero de 2009






















Llueve, siento que llueve y da la
casualidad que esta vez justo andás por aquí.
Llueve, miro que llueve, huyen los pájaros y escriben una V en lo gris.

Voy a dejar la ventana a medio abrir, nos va a llegar un olor a tierra mojada, con recuerdos de infancia.

Negro se pone el cielo, se hace de noche de golpe, y no son ni siquiera las tres.