sábado, 22 de agosto de 2009





























Hubo un momento en el cual creí que la tristeza sería eterna; pero volviste a mi, y me soprendiste, tanto a mi, como a ti misma, riendo sin parar. Hubo un momento en el que la amistad
parecía no existir; y conocí a ESA amiga que me hizo reír y llorar, en los mejores y en los peores momentos. Hubo un momento en el que estaba seguro que la comunicación con alguien se había perdido; y fue luego cuando una llamada me hizo sonreir. Hubo un momento en el que una pelea prometía ser eterna; y sin dejarme ni siquiera entristecerme, terminó en un abrazo. Hubo un momento en el que sentí que no podía hacer algo: y hoy me sorprendo a mi mismo haciéndolo. Hubo un momento en el que creí que nadie podía comprenderme; y me quedé boquiabierta mientras alguien parecía leer mi corazón. Y fuíste vos amiga mía, quíen me dió la mano y me ayudó; vos que día a día me acompañas y llenás de alegría. Simplemente Gracias.

Te amo mucho Amiga Mia